Entre machacas y becarios

A la dignidad desde la dignidad.

 

Lucía Etxebarría en su columna semanal del diario ADN, toca un tema tan interesante como el de la negociación del convenio colectivo de Intervención Social;

A la dignidad desde la dignidad. ¿Es admisible que los profesionales de la Acción Social luchen por la defensa de la dignidad de las personas cuando la suya propia está siendo agraviada? Educadores, trabajadores sociales, integradores y psicólogos, que trabajan con menores, con personas sin hogar o con enfermos dependientes, han visto mermados sus derechos laborales en todos los sentidos, y no sólo el que respecta a su bolsillo mileurista.

Recientemente ha sido aprobado un convenio colectivo de Intervención Social que introduce unas mejoras básicas. Un convenio donde no se pide nada del otro mundo. Cosas tan simples como el derecho a recibir el sueldo completo en caso de enfermedad, igual que cualquier otro trabajador. Un convenio que ha sido impugnado por un importante número de entidades, pertenecientes al llamado Tercer Sector: empresas privadisisisísimas, en las que la Administración Pública ha delegado para la prestación de sus servicios. Empresas que alegan que no tienen dinero ni estructura para sufragar, con carácter retroactivo, la subida salarial que exige el convenio.

No sé ustedes, pero yo creo que prefiero menos chirimbolos, estatuas varias y obras públicas de dudoso interés y más dinero para los trabajadores sociales cuyos servicios algún día mi hija o yo podríamos requerir. Por eso creo que habría que apoyar la concentración que han convocado para mañana 11 de diciembre, a las 12.30 h., en la Puerta del Sol. Porque hay que garantizar la dignidad de los que garantizan nuestra dignidad.

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