Entre machacas y becarios

Conan el Bárbaro (2011) de Marcus Nispel

FICHA TÉCNICA

Título: Conan, el bárbaro 3D
Título original: Conan the Barbarian
Dirección: Marcus Nispel
País: Estados Unidos
Año: 2011
Fecha de estreno: 19/08/2011
Duración: 117 min.
Género: Aventuras, Acción, Fantástico
Calificación: No recomendada para menores de 16 años
Reparto: Jason Momoa, Rachel Nichols, Stephen Lang, Rose McGowan, Saïd Taghmaoui, Ron Perlman, Leo Howard, Steven O’Donnell, Raad Rawi, Nonso Anozie
Distribuidora: Aurum Producciones
Productora: Millennium Films, Nu Image Films, Lionsgate, Paradox Entertainment

SINOPSIS

Cuando sólo era un niño, Conan (Jason Momoa) vio con sus propios ojos cómo un grupo de bárbaros entró en su aldea, arrasó las cosechas, violó a las mujeres y mató a los hombres que opusieron resistencia. Luego, esos mismos bárbaros lo vendieron a unos mercaderes por un puñado de monedas de oro. Tras muchos años trabajando como un esclavo, sufriendo humillaciones y teniendo pesadillas, Conan se ha hecho adulto, ha ganado musculatura y ha decidido vengarse de quienes le hicieron perder la inocencia. En definitiva, una nueva adaptación del famoso cuento épico escrito por Robert E. Howard y que ya fue llevado al cine a principios de los 80 con Arnold Schwarzenegger como protagonista.

CRÍTICA

El vacio actual en personajes con carisma se está cebando en una búsqueda desesperada de nuevos héroes, que al no encontrarse traen de regreso a antiguos. Eso pasó en los últimos años con los retornos de Indiana Jones, Rambo o Rocky, y eso sin citar los numerosos remakes de títulos de los ochenta (como el próximo de Noche de miedo) o los que recuperan el espíritu de aquella época (como la recien estrenada Super 8) sin olvidar las secuelas de sagas que empezaron por aquellos tiempos (como Terminator)

El problema es que por más que lo intentan (con mayor o menor fortuna), el empeño es imposible (los tiempos cambian), y el último en estrellarse es Marcus Nispel y su vano intento de crear un título tan mítico como fue la versión de Conan el Bárbaro de 1982, y que fue uno de los títulos que encumbró al (por entonces) primerizo Arnold Schwarzenegger. Los años no perdonan y aunque Harrison Ford pudo volver a ser un maduro Indiana Jones, esto no sería lo mismo con el Arnold original, por lo cual aqui es sustituido por el más joven Jason Momoa (visto en la serie Juego de Tronos)

Para lo que es el personaje (su mundo de espada y brujeria no da pie a muchos cambios innovadores) hay que reconocer que este Conan no está mal… pero por más que se empeñe Momoa, él NO es Conan. Vamos, que si hay actores tan ligados a ciertos personajes que no los identificas con otro rostro (como el citado Ford como el Dr.Jones y/o Han Solo, o Sylvester Stallone como Rambo y/o Rocky) Arnold Schwarzenegger será por siempre el rostro de Conan y Terminator, con lo cual si se pensaba en un reinicio el intento creo que ha sido fallido (sirva como ejemplo también James Bond, que habrá tenido mejores y peores interpretes pero, ¿cual fue el mejor? sin duda Sean Connery)

Cuidado porque tampoco niego que un reinicio pueda funcionar si detrás tiene una buena historia, sirva de ejemplo lo que hizo J.J.Abrams con la saga Star Trek. Pero aqui nos encontramos con la inoperancia de Marcus Nispel, que parece mentira que fuera el que realizó el muy correcto remake de La Matanza de Texas. Pero un señor que no sabe tener planteamientos propios (valga de ejemplo su horrendo remake de la tampoco no mucho mejor Viernes 13) se descuelga aqui con una historia arquetípica (sirva como ejemplo que lo que en la famosa saga de Tolkien hacía un anillo, aqui lo hace una máscara) y en donde los personajes tienen que citar en algunos momentos diálogos de lo más sonrojantes por la vergüenza ajena que provocan (atención al sorprendente cambio de actitud de ella en el puente).

Lo que si hay que valorar (sería injusto no hacerlo) es la ambientación, realmente espectacular, aunque tampoco hay que tener muchas expectativas con el tema porque por momentos parece que hayan puesto en la batidora momentos de El Señor de los Anillos, 300, El Rey Escorpión, Batman begins (por la lucha entre mentor y aprendiz) o Spiderman 3 (este último por el tema de las criaturas de arena con las que pelea Conan) Y si de los actores he citado sólo a Momoa es porque el resto apenas importa: Rachel Nichols es la típica damisela que demostrará estar buena y ser dura , acorde con los tiempos que corren, mientras que Stephen Lang hace un villano de opereta (acojonaba más en Avatar que aqui) El veterano Ron Perlman como padre del protagonista tiene una presencia tan solo inicial, mientras que Rose McGowan puede sorprender por su aspecto si bien el guante de pinchos que usa recuerda al del famoso Freddy Krueger de Pesadilla en Elm Street (¡otro parecido más aparte de los que he citado antes!)

En resumidas cuentas, Marcus Nispel ha orquestado un simple espectáculo pasajero, que entretendrá al espectador en función de las expectativas que lleve (y cuanto más bajas sean mejor) y que no deja nada en el recuerdo tras su visionado (como si hizo el film de 1982) debido a un ritmo irregular (pese al prometedor prólogo, con cesárea en vivo incluida) aunque al menos no se cortan con la violencia (algo también a agradecer en estos tiempos tan puritanos que corren)

LO MEJOR: Es visualmente llamativa y las escenas de acción tienen toda la violencia que uno pueda imaginar en un título de estas características.

LO PEOR: No hace olvidar para nada al mítico film que sirvió para encumbrar a Arnold Schwarzenegger

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