Entre machacas y becarios

Yo Frankenstein

FICHA TÉCNICA

Título: Yo, Frankenstein
Título original: I, Frankenstein
Dirección: Stuart Beattie
País: Estados Unidos, Australia
Año: 2014
Fecha de estreno: 30/04/2014
Duración: 93 min
Género: Acción, Ciencia ficción, Fantástico
Reparto: Aaron Eckhart, Yvonne Strahovski, Bill Nighy, Jai Courtney, Miranda Otto, Caitlin Stasey, Kevin Grevioux, Aden Young, Socratis Otto
Distribuidora: TriPictures
Productora: Lakeshore Entertainment, Hopscotch Films

SINOPSIS

Adam (Aaron Eckhart) es un hombre atrapado en la guerra eterna practicada por los ejércitos del Bien y los del Mal. Pero ahora descubre que es mucho más que un hombre: es una criatura extraordinaria, con un poder jamás visto. Algunos dirán que es monstruo. Lo conocen con el sobrecogedor y ancestral nombre de Frankenstein. Y su rol será decisivo en las próximas contiendas que padecerá nuestra especie.

CRÍTICA

En la actualidad, con la competencia de internet, resulta un riesgo tardar en estrenar algo, porque un gran números de su público potencial (en este caso el joven) acabará viéndolo por otros medios (como he hecho yo) por eso que considero una equivocación que siendo enero el mes en que este film llegó a la cartelera americana, la fecha inicial para España (28 de febrero) se retrasara hasta el 30 de abril (si no cambia nada), por lo que este es (sin culpar al film) uno de sus puntos en contra en relación a su distribución (¡luego no se quejen de que fue un fracaso!)

Ahora vamos a por la película… ¿por donde comienzo? Digamos que Aaron Eckhart es un actor bastante convincente al que descubrí con Erin Brokovich pero a los que la mayoría recordarán como Harvey Dent / Dos Caras en El Caballero Oscuro, brillante secuela de la trilogía de Batman de Christopher Nolan. Por su parte Yvonne Strahovski ha brillado en las últimas dos temporadas de la serie de televisión Dexter en un papel (el de Hanna McKay) perfecto como pareja del protagonista encarnado por Michael C.Hall. Añadimos a Bill Nighy que es un actor británico que lo mismo ha sido el Davy Jones de la saga Piratas del Caribe que un vampiro de los de Underworld (demotrando su gran solvencia)

Pues bien, el trio de nombres citados en el anterior párrafo es lo más destacado que puede ofrecer esta Yo Frankenstein si consideramos sus aportaciones a la película como meros trabajos alimenticios (siendo ella la más perjudicada al lidiar con el cúmulo de tópicos que es la científica a la que interpreta) Y es que por lo demás estamos ante una DESCARADA copia de Underworld donde se cambia la batalla entre vampiros y licántropos (hombres lobo) por una entre gárgolas protectoras y demonios que codician el secreto de la inmortalidad, siendo la conocida criatura creada por Mary Shelley el punto o nexo de interés para ambas facciones.

Es increible que esta película consiga en tan corta duración aburrir como lo hace, sin aportar detalles dignos de mención (los demonios se queman como los de la saga Blade, por lo que otro tópico ya visto), hasta el punto de que por momentos da lástima ver al trio de actores citados antes perdiendo el tiempo en semejante disparate que toma el nombre de todo un clásico de la literatura para meterlo en una guerra de monstruos que recuerda (Y MUCHO) a la vista en esa medianía de saga que es Underworld (de hecho el esquema es idéntico al de su primera secuela) Para estar más ambientado el director le da cierto toque gótico a la película, pero eso no sirve para que uno añore MUCHAS de las anteriores encarnaciones de este mito, que incluso en el peor de los casos dejan a esta a la altura del betún.

Basada en un novela gráfica (o comic) que no he leído de un tal Kevin Grevioux (y que no te deja muchas ganas de leerlo esta apática adaptación del mismo) el guionista y productores de Underworld confirman con este film que nos toman por tontos a los espectadores (al estilo de Michael Bay y sus Transformers), ofreciéndonos la enésima muestra de “más de lo mismo”, y en donde tan solo el trio de actores antes citados otorgan algo reseñable (que no necesariamente bueno) si bien se toman demasiado en serio unos personajes planos y sin matices (parece absurdo el tono de seriedad de esta película: se echa en falta algo de humor para un guión que por momentos es un puro chiste).

LO MEJOR: El trio de solventes actores citados antes (Aaron Eckhart, Yvonne Strahovski y Bill Nighy) si consideramos su aportación a esta película como simples trabajos alimenticios.

LO PEOR: La creadora del mito (Mary Shelley) tiene que estar revolviéndose en su tumba ante cosas como esta. Incluso la muy polémica adaptación que tuvo a manos de Kenneth Branagh hace 20 años queda como una obra maestra al lado de esta.

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