Entre machacas y becarios

Sympathy for Lady Vengeance (2005)

Tras pasar 13 años en la cárcel por el brutal asesinato de un niño Geum-ja Lee debe rehacer su vida. Aunque tiene otros planes.

El director surcoreano Park Chan-wook es un nuevo valor a tener en cuenta. Su cine adolece de ciertos males evidentes del cine coreano (excesos de todo tipo) pero aporta la suficiente savia nueva como para que valga la pena ver sus pelis.

Ya nos sorprendió con Oldboy, cinta tristemente célebre por haber servido de inspiración al asesino ese (no pienso poner su nombre para no darle más publicidad) que se hizo fotos con un martillo antes de comerter una masacre. Oldboy era un film desmesurado en todas sus virtudes y todos sus defectos: innovador, cautivador, aburrido por momentos, demasiado largo, irregular, brutal y sin contemplaciones. Una historia muy dura sobre un hombre que es encerrado en un piso durante 15 años sin saber porqué ni quién lo ha hecho. Cuando consiga salir la venganza será su único objetivo. Un film que me conmoció bastante cuando lo vi. La escena del pulpo me parece de las más repulsivas que recuerdo y otras escenas como la del ático no se me olvidarán en la vida. Vaya un clímax para un fin. Tremendo.

En Sympathy for Lady Vengeance, Park Chan-wook nos cuenta otra historia de venganza. Esta vez el personaje protagonista es una mujer y me gustó mucho cómo está tratado el personaje y su transformación (a lo que ayuda decisivamente la interpretación de Yeong-ae Lee). Quizás por eso la peli es más llevadera, menos excesiva y bastante menos violenta. Alabado sea el Señor.

La peli tiene un ritmo muy bueno durante casi todo el metraje y se ve con interés. Ya he dicho que es otra forma de hacer cine aunque no nos obliga a ver cine de otra manera, sino a tener un poquito más de paciencia. Los silencios y el aire surrealista puede que nos choquen al principio.

El guión es un crisol de personajes y detalles que se nos irán revelando sin pausa. El sentido de la culpa, el pecado y la redención están muy presentes en todo el cine coreano. La venganza es otro elemento indispensable en las pelis de Park Chan-wook, está presente hasta en el título.

Artísticamente creo que está muy bien, tiene momentos de gran belleza narrativa así como visual y sonora. El montaje y la dirección son tan geniales como confusos y dispersos a veces. Yo creo que le sobran los últimos 15 minutos. Se repite en las ideas ya expuestas y la peli sufre un parón que le hace perder bastante interés hacia el final.

Por cierto, me recordó a La novia vestía de negro el film de Truffaut con Jeanne Moreau que también sirvió de inspiración (entre otras muchas) a Tarantino para su Kill Bill.

7

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